He de confesar que últimamente no he tenido tiempo para nada. Mas bien mi prioridad ha sido solo una: la música. No podría decir que soy bueno en demasía, no lo soy, pero si creo que tenga futuro ahí, creo que es algo a lo cual tengo y quiero que dedicarle tiempo, en realidad pertenezco a ese mundo de notas. En casa mi padre me reclama cada que tiene oportunidad y cualquier ocasión es buena para decirme que estoy perdiendo mi tiempo. Yo lo dejo ser. Mi padre no es un tipo en lo particular malo, incomprensible o irracional, solo es duro, difícilmente cambia de opinión. Lo malo es que piensa que ser músico no es una profesión viable(en cuanto a dinero) y trata de protegerme según a sus propias creencias. He de confesar que a veces yo también tengo mis dudas, pero algo me dice que contiúe tal cual, como voy y que no baje el ritmo. Pian, pianito. Poco a poco, siempre he hecho asi las cosas.
Mi carnalastro me pregunta que si no pienso tener novia. La mera verdad no lo sé, he estado demasiado concentrado en el trabajo. Aunque ahora que estoy de músico he conocido a muchas muchachas, de diferentes lugares, modos diferentes. Casi todas en su mayoría bellas y algunas bastante interesantes. Con algunas he salido, me he escapado un poco, mas no me he sentido por completo satisfecho. Los últimos días me ha llamado la atención (demasiado diría yo) una en particular, apenas y la conosco, la veo seguido en la escuela, me gustar?a platicar mas con ella a solas, sin intermediarios que mermen la comunicación. Confieso que tiene una mirada que no me cansaría de ver jamás. Es morena, casi de mi estatura. Tengo que investigar mas, sobre todo si tiene novio, o anda en eso. Tengo muy mala suerte al respecto, me gustan las que estan ocupadas, pero no es que sea requisito o las eliga yo así, las que me gustan en verdad por casualidad se encuentran en ese estado. Quien sabe, tal vez solo me gusta batallar...
marzo 28, 2004
marzo 15, 2004
Hoy yo me divierto, haciendo musica, platicando de política, convenciendo sirenas, tomando coca cola con galletas, viendo pasar gringas en el malecón, tocando en eventos para adolescentes que buscan identidad, escribiendo sandeces, leyendo otras tantas, escuchando historias de ancianos, verbiando incomprendidos. Todo me parece divertido y así pienso vivir...
Ella es hija del mar... lo sé, lo ha confesado. Su piel me recuerda a la arena fina, nocturna. Ella es una mujer, y solo eso. No tiene pretensiones, es pura. Me gusta, es bella de alma.
Otra botella que tiro al mar, espero esta vez me conteste...